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A nuestros pies se extiende una playa en la que destacan los dos inmensos roques a los que ha dado su peculiar forma la salvaje acción erosiva del mar. Aproximadamente hacia la mitad del recorrido es donde se encuentra la desviación que deja tres alternativas de camino: Mi consejo es que en primer lugar bajéis hasta la playa de los Roques y disfrutéis un rato desde la misma orilla. La señalización, no obstante, es perfecta.

Teneriffa, Anaga: Playa La Fajana

La agricultura era importantísima en la economía local a principios del siglo XX de modo que se hizo imprescindible vencer la abrupta costa norte para hacer llegar el agua hasta los campos de siembra de La Orotava. Con ese objetivo, se edificó aquí esta casa, hoy, desgraciadamente, en situación de total abandono.

El paseo por los senderos y la zona en sí vale la pena, es un sitio con encanto, lo que hay que tener en cuenta es que para acceder a la playa también hay algunas zonas de escaleras y al final hay que caminar por zonas de piedras junto al mar hasta alcanzar la arena, lo hace que la playa sea poco frecuentada y que apenas haya otras personas compartiendo el baño contigo. Es bueno tener esto en cuenta ya que no es recomendable para ir con niños o personas mayores. Playa La Fajana es una playa con ocupación baja. Un detalle importante a tener en cuenta, es vigilar el estado del mar a la hora de aventurarte al baño.

Es recomendable aprovechar el día en esta zona y recorrer los senderos, y así hacer un poco de ejercicio, terminando con un baño en el mar y un buen bocadillo. Estas dos son las que mejor te pueden orientar para ver el clima en tiempo real.

Abandona la TF-5 por ahí y veras la zona de aparcamiento. Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Pero es una gozada hacerlo y dejarse sorprender a cada paso.

Playa de La Fajana

No hay que preocuparse por no tener ni idea de por donde vas porque en un par de vueltas tienes la zona controlada. La Rambla de Castro fue un lugar de gran riqueza. En el pasado perteneció a Don Hernando de Castro tras el reparto de tierras una vez finalizada la conquista castellana de la isla. Su misión era la defensa de los piratas que solían atacar esta zona de gran trasiego debido sobre todo al comercio de vinos de malvasía , muy apreciados por los ingleses. Por desgracia, su estado de conservación no es muy bueno en la actualidad pero ahí sigue, resistiendo el paso del tiempo.

A principios de el Cabildo de Tenerife rehabilitó este edificio. La Casona data del siglo XVI y era la vivienda de la familia propietaria de estos terrenos. Es una casa rehabilitada a día de hoy.

Dónde dormir en Los Realejos

El siguiente punto de interés es la playa de Castro. Hasta tiene una cascada de agua dulce. El Cabildo de Tenerife ha habilitado recientemente un sendero de acceso. Otra playa espectacular y no muy conocida.

Rambla de Castro | Ruta del Sendero del Agua en Los Realejos

Por unas escaleras de madera se puede bajar a ella en 20 minutos. Para comer el bocadillo resulta ideal. El desnivel se nos empezó a hacer ahora un poco pesado.

El calor es intenso en esta zona por la que parece que no corre el viento. En algunos momentos nos parecía estar casi escalando.